03-10-2007




Luis G. Urbina


Era un cautivo beso enamorado

de una mano de nieve que tenía

la apariencia de un lirio desmayado

y el palpitar de un ave en agonía.

Y sucedió que un día,

aquella mano suave

de palidez de cirio,

de languidez de lirio,

de palpitar de ave,

se acercó tanto a la prisión del beso,

que ya no pudo más el pobre preso

y se escapó; mas, con voluble giro,

huyó la mano hasta el confín lejano,

y el beso, que volaba tras la mano,

rompiendo el aire, se volvió suspiro.

2 comentarios:

Alter Ego dijo...

Creo en tí Amigo


Creo en tí amigo:

Si tu sonrisa es como un rayo de luz

que alegra mi existencia.


Creo en ti amigo:

Si tus ojos brillan de alegría

al encontrarnos.


Creo en ti amigo:

Si compartes mis lágrimas

y sabes llorar con los que lloran.


Creo en ti amigo:

Si tu mano está abierta para dar

y tu voluntad es generosa para ayudar.


Creo en ti amigo:

Si tus palabras son sinceras

y expresan lo que siente tu corazón.


Creo en ti amigo:

Si sabes comprender bondadosamente mis debilidades

y me defiendes cuando me calumnian.


Creo en ti amigo:

Si tienes valor para corregirme amablemente.


Creo en ti amigo:

Si sabes orar por mí,

y brindarme buen ejemplo.


Creo en ti amigo:

Si tu amistad me lleva a amar más a Dios

y a tratar mejor a los demás.


Creo en tí amigo:

Si no te avergüenzas de ser mi amigo

en las horas tristes y amargas.


saludos amiga!!!, en el dia de la amistad. esperando que llegues a fin de año para, que la pasemos la raja!!!!...heheeeeee!!!!

Nico dijo...

Muy bueno la verdad, ahora que me conoces quiero que sepas que las puertas siempre estaran abiertas por cualquier cosa.

Un beso grande.

Nicolas.