El Principito
Autor: Antoine De Saint Exupéry
Pasaban los días y el Principito hablaba de las flores especialmente de las rosas que crecen en su planeta y de una muy especial que broto un día y que era muy bella y radiante pero, era vanidosa y quería que el se preocupara de regarla y cuidarla y se quejaba mucho de las corrientes de aire y del frío es por esto que al Principito le pareció que era una flor muy complicada, pero a pesar de todo su amor y buena voluntad dudo un poco de ella.
Con un poco de melancolía cuando regó la flor por última vez se dio cuenta que tenia ganas de llorar.Adiós dijo a la flor, no le respondió. Repitió el adiós, esta tosió y le dijo: He sido muy tonta y te pido disculpas.El Principito quedó asombrado sin comprender, esta le dijo te amo fue mi culpa, no tiene importancia que seas feliz. Él se preocupó de: el viento, insectos y animales feroces. Ella dijo, no tengo temor pues, tengo mis espinas pero, no te demores ya que , partirás. Vete ya.
El Principito trepó a una montaña muy alta. Desde esta montaña podré mirar a todo el planeta y a los hombres pero solo vio cumbres.
-¡Buenos días! Pregunto pero respondió su eco ¡Que planeta más raro! Pensó esta seco y salado y los hombres no tienen imaginación porque repiten lo que uno dice.
En mi casa yo tenía una flor, ella sí hablaba. Después paso a través de arenas, rocas y nieve y encontró un camino y unas rosas, las saludo y recordó a la suya, se echo en el pasto y lloró.
En ese instante apareció un zorro, el Principito lo saludó y lo invitó a jugar con él.
Este respondió: No puedo porque no me has domesticado ¿Qué significa eso? Es algo que se ha olvidado dijo el zorro, significa crear vínculos.
Si tu me domesticas nos necesitaremos el uno al otro.
Empiezo a comprender dijo el Principito.
El zorro guardó silencio y lo miro largo rato.
Si quieres domesticarme tienes que tener paciencia ya que al comienzo estaré muy lejos pero, cada día me acercare más a ti.
De este modo el Principito domesticó al zorro.Cuando se acercó el día de su partida el zorro se despidió y le dijo: Creo que voy a llorar pero, es tu culpa yo no quería hacerte daño pero tu quisiste que te domesticara.
Así es contestó, mejor vete a mirar las rosas y comprenderás que la tuya es la única en el mundo.
Cuando las miró les dijo:-No se parecen en nada a mi rosa ni significan nada las rosas se sintieron molestas y el continuó.
-Ustedes son bellas, pero están vacías, mi rosa es más importante que ustedes porque la riego y la cuido y así regreso junto al zorro.
-Adiós le dijo
-Adiós contestó el zorro y le dio un buen consejo.
El tiempo que has perdido con tu rosa es lo que la ha hecho tan importante.
Los hombres olvidaron esta verdad pero tu no debes hacerlo y eres responsable de lo que has domesticado o sea de tu rosa.
Si lo soy repitió este a fin de recordarlo y se marcho.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario